LA
HISTORIA DEL COMIC EN JAPON
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Sin tener en cuenta las historias humorísticas japonesas
narradas sobre rollos de papel de los siglos IX y X (los Chojugiga), puede
decirse que los antecedentes del manga (el cómic japonés) son los Ukiyo-e,
grabados que proliferaron durante el Período del Edo (1600-1867), una
época de dictaduras feudales que provocó descontento y frustración social.
Estos grabados solían ser parodias políticas que retrataban fielmente
las costumbres cotidianas de la cultura japonesa de la época.
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![]() ASTROBOY |
En el año de 1814, el artista Katsushika Hokusai comenzó
a realizar dibujos en los cuales narraba historias cortas protagonizadas
por samuráis, representando las guerras y sucesos por los cuales había
atravesado Japón durante aquel período. Justamente, este pintor crearía
el término manga, juntado los términos "man" (involuntario) y "ga" (dibujo
o pintura). En 1930 ve la luz Ogon Bat, de Suzuki y Nagamatsu;
el personaje era un semidios justiciero que combatía el crimen, un pequeño
preferente al mundo de los superhéroes. El primer autor japonés que rompió
las filas del material extranjero fue Rakuten Kitazawa, en el suplemento
dominical Jiji Manga (del diario Jiji Shimpou). He aquí, pues, la génesis
de la aplicación del nombre manga, que tendría su desarrollo (y se convertiría
en una verdadera industria) en la posguerra.
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En 1945 se crea un antes y un después en la historia
del manga de la mano de Osamu Tezuka, quien es el responsable por completo
de toda la estética, la narrativa y la puesta en página de lo que conocemos
actualmente como Manga. La obra de Tezuka que revolucionó el mundo del
manga fue Shinkataragima (La nueva isla del Tesoro). Quizá inspirado por
los dibujos de Disney, en cada obra suya (y de sus sucesores) hay una
gran cantidad de imágenes y dibujos minuciosos, con personajes de ojos
grandes y redondeados, y con mirada intensa. Tezuka volcó todo su amor
por el cine y la animación en planchas de papel barato y expandió su forma
de ver los mangas a través de otras obras como Janguru Taitei (Emperador
de la Jungla), Tetsuwan Atom (Astroboy), Ribon no Kishi,
etc. Otro autor que se destacó mucho fue Katsuhiro Otomo (sobre todo con
"Akira").
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Fue así que ciencia ficción, fantasía, y aventura cotidiana
relajaron a toda una generación. Personajes como Centella (1968),
Mazinger Z (1980, derecha, arriba), Fantasmagórico (1975)
y Meteoro (1982) triunfaron también en el resto del mundo. La humanidad
de los personajes nipones, que tenían debilidades y se enamoraban, calaron
perfectamente en América. Las series se desarrollaron con longitudes extensas
y numerosas sagas, como en el caso del popular manga "Dragon Ball"
(creada por Akira Toriyama, inspirado en una vieja leyenda china), en
la que se narran las aventuras de Goku (izquierda) y de todos los
personajes a los que va conociendo a lo largo de más de siete mil páginas.
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