| LA HISTORIA DEL COMIC EN LA ARGENTINA | ![]() |
| SEXTA PARTE: la década del '80 | |
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Con el inicio de la década se produce un fenómeno que
influirá decisivamente en la historieta nacional, y que se da a partir
de la consolidación de la revista "Superhumor", suplemento de Humor, que
aparece a mediados de 1980, con el asesoramiento creativo de Carlos Trillo,
Guillermo Saccomanno y Juan Sasturain, que querían una revista con material
exclusivamente argentino, a diferencia de las otras publicaciones de Récord,
y que se caracteriza por la originalidad y una profunda calidad y creatividad.
Juan Sasturain, en una nota de los primeros números, manifestaba la necesidad
de convertir a nuestra realidad nacional en "materia aventurable", o sea
que toda historieta debía desarrollarse en un ámbito que reflejara no
sólo la identidad sino también la "geografía", el "ambiente" cotidiano,
que los lectores reconocieran y con el que se identificaran.
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Así, se publica finalmente, en la revista Superhumor, "Calle Corrientes"
(de Solano López y Saccomanno), "Sol de noche" (de Saccomanno y Patricia
Breccia), y las historias clásicas de Trillo y Altuna, todas de localización
inconfundible, como ser la del enjuto policía llamado "Merdichesky". Incluso aparecerían otras, como las aventuras galácticas
de Reynoso-Dose (sobre todo con Julián Estrella), desvinculadas de una realidad tangible, desarrolladas
en futuros catastróficos y deshumanizados pero, indudablemente, "apoyadas"
en una realidad fácilmente reconocible. También se republicarían los originales de "Un tal Daneri" (izquierda), de Alberto Breccia y Carlos Trillo.
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En Superhumor aparecería también, desde
1981, la inigualable "Buscavidas" (derecha), de Trillo y
Breccia, una de las joyas del género, hoy reconocida a nivel mundial. Buscavidas era un personaje casi sin rostro, que habitaba relatos ajenos,
con un dibujo de gran contraste y de sintética elementalidad descriptiva. Era un coleccionista de confidencias, un personaje dispuesto a cualquier cosa con tal
de escuchar, de labios de cada protagonista, un momento, un dolor de sus vidas,
listo para clasificar y archivar.
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Entre otro de los personajes aparecidos en SuperHumor estaba Toh-Or (izquierda), de Trillo y Dose, que era un personaje
que podría definirse como "con mucho músculo pero poco cerebro". Y se destacaban, además, en Superhumor, la presencia de notas críticas y analíticas, fundamentalmente a cargo de Sasturain o Trillo-Saccomanno, que tocaron viejos y novísimos temas de nuestra producción de historietas y que le dieron a la revista, en apariencia frívola y pasatista, un verdadero tono de investigación y seriedad. |
En 1980 llegaría un nuevo personaje para la revista "Fantasía" (de editorial Columba): "Wolf" (derecha), la historia de un hombre lobo creado por Robin Wood y Jorge Zaffino, y continuado por Armando Fernández, Rubén Meriggi y Sergio Ibáñez. En el año 1981 el Centro Editor de América Latina, esta vez con su nueva colección de Capítulo: "Historia de la literatura Argentina", publica un fascículo dedicado a las "Literaturas marginales", pero referido solamente a la Argentina, escrito nuevamente por Jorge B. Rivera. Ese año aparecería también la revista semanal "Bang", mayormente de historietas, dirigida por Oskar Blotta. |
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Cambiando de tema, vale señalar que, ya desde los ‘60, gracias a la última página de Clarín, los argentinos habíamos adquirido la costumbre de empezar a leer el diario por atrás, atraídos por la excelente calidad de las historietas que allí se nos presentaban, pero el material, casi en su totalidad, era extranjero. El proceso de "localización", que, podemos decir, se
cristaliza con Superhumor, en realidad había comenzado el 2 de enero de
1980, segundo día de la década (primero, si tenemos en cuenta el feriado
sin diarios), en la última página de Clarín. Ese histórico día
se produjo el reemplazo de la casi prehistórica "Mutt y Jeff", de Fischer,
por "Teodoro & Cía." (izquierda), de Viuti. La contratapa de Clarín,
entonces, pasa a estar escrita, dibujada y firmada íntegramente por argentinos,
con escenarios argentinos y problemas argentinos, reconocibles y palpables
por los argentinos de los ‘80.
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De esta forma, complicidad e identificación, y no evasión,
es lo que busca el lector frente a este "compacto" de tiras, que queda
conformado así: "El loco Chávez"
de Trillo y Altuna; "Teodoro y Cía", de Viuti; "Diógenes y el linyera" (derecha)
de Tabaré (con guiones de Guinzburg y Abrevaya); "Clemente y Bartolo" de Caloi; "De la crónica diaria", de Dobal
y los "Cartoons" de Fontanarrosa, Crist y Aldo Rivero. Además en el cuerpo
del diario comienzan a aparecer las caricaturas políticas de Hermenegildo
Sabat, ilustrando las noticias más importantes. En la revista dominical de Clarín se incorpora en forma fija a partir de este mismo mes, la página "El humor de Quino". Con este hecho, Clarín se convierte en el medio periodístico que albergará durante la década a los más grandes historietistas del país: Quino, Sabat, Fontanarrosa, Crist y Caloi.
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El cómic durante la guerra de las Malvinas, entre Abril y Junio de 1982, merece un capítulo aparte (click aquí). |
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En 1982 la editorial "La Urraca" lanza la revista de humor infantil "Humi". En ésta revista, que se publicaría a lo largo de 39 números, aparecerían diversas historietas, como ser "Bespi" (de Grondona White), "Baldosa Floja" (de Marín), "Bicherío" (de Tabaré) y, por supuesto, "Humi" (izquierda, de Wolf y Fortín), algo así como el anfitrión de la revista, un niño que tenía diversas aventuras junto a 3 amigos (la pulga, el piojo y Paquito Dermo). En tanto, con los años, de a poco naufragan la intenciones de "Superhumor"; a principios del ‘83 se "politiliza" demasiado y la llegada de la democracia la hace "virar" hacia el destape, por lo que se convierte en una revista más y, a mediados de la década, desaparece sin pena ni gloria. Pero, indudablemente, abre un camino. |
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Otro intento editorial respetable, aunque poco duradero,
se da entre noviembre y diciembre de 1983, con la aparición de "Cuero",
revista quincenal dirigida por Oscar Steimberg y Roberto Rollie, con sólo
3 números, que apunta a un público más adulto, con ingredientes de ciencia-ficción
pesada, novela negra y otros innovaciones, sobre todo en el campo del
erotismo o de una insinuada pornografía, hecho que no debe sorprendernos
si recordamos que el comienzo de Cuero coincide con el "desbloqueo" de
la censura que se produce a partir del reinicio de la democracia en la
Argentina, con el gobierno de Alfonsín. Merece también rescatarse que
en "Cuero" y en "Don", otra publicación dirigida por Steimberg, aparece por
primera vez un escritor famoso como guionista, utilizando su verdadero
nombre y no un pseudónimo como "camoflage": Dalmiro Sáenz, con historietas
como "Yo, sí", dibujadas por Sanyú, "Yo, acuso, ¿o no?",
ilustrada por Torre Repiso y
"La impotencia es cosa de hombres", con dibujos de Dose. Otras historietas aparecidas en Cuero son
"Matando el tiempo", de Saborido-Trillo; "Recorridos", de
Sanyú-Gallego; "Ciudad", de Giménez-Barreiro; "Memorias del
viejo mundo", de Dose-Trillo, y "Cosas de la Vida", de Rep-Saccomanno.
Al igual que Superhumor, la crítica y la investigación ocupan un lugar
de importancia en Cuero, con ensayos del mismo Steimberg, los siempre
presentes Trillo-Saccomanno y otros.
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En 1984 llegaría la revista "Sex Humor" (luego "Sex Humor Ilustrado"), que pisaría fuerte en el destape post dictadura militar y en plena apertura democrática. En ellas aparecerían personajes como "Yironside" (de Maicas), "Supertet" (de Peni y Palomares), "Coramina" (de Maitena), "Bolas de Acero" (derecha, de Aiello y Maicas), "La Abuela Pillow" (de Lizán), "Robinson Huevoe" (de Maicas y Marín),"La Fiera" (de Maitena), etc. También participaban, entre otros, Altuna, Fontanarrosa, Ceo, Sanzol, Tabaré, Langer, Rep, O'Kif, Kappel, etc. Un año después llegaría la revista "Eroticón" (editada por Blotta). |
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Este importante proceso de renovación que se había iniciado con Superhumor llega a su punto culminante en septiembre de 1984 con la creación de una nueva revista de Ediciones La Urraca: "Fierro", donde también se destaca la colaboración de Juan Sasturain. Dijo Jorge Rivera con respecto a la publicación: "En las entregas de "Fierro" la historieta -ya definitivamente para ‘adultos' por su temática y su lenguaje- alcanza una temperatura creativa que sólo se había esbozado en anteriores proyectos editoriales. Algo ha ocurrido, indudablemente (...) en este nuevo mensuario que se presenta en los quioscos con tapas diseñadas, con un nuevo sentido de la ilustración (...) De modo sugestivo y ambivalente, la revista se subtítula ‘Historietas para sobrevivientes', y algo de eso ocurre, en realidad". Ahí se publicaría la revolucionaria "Perramus" (izquierda), de Sasturain y Alberto Breccia; la serie completa de "Perramus" constaba de cuatro historias, y en una de ellas aparececía como personaje Jorge Luis Borges, que llegaba incluso a ganar el Premio Nobel de Literatura. |
Podemos mencionar, entre lo mejor que publicó la revista Fierro a "Sudor Sudaca", una serie de pequeñas historias unitarias e inconexas a cargo de Sampayo y Muñoz; "War III", por Ricardo Barreiro y Juan Giménez; "El cazador del tiempo", de Enrique Breccia; "Ficcionario" de Altuna; "El Otro Dr. Fogg", con textos de Albiac y dibujos de Fernández; "Evaristo" (derecha), de Sampayo y Solano López; "El Sueñero", que era una saga mitológica íntegramente de Breccia; "Parque Chas", de Ricardo Barreiro y Eduardo Risso; "Figurita Difícil", de Pablo De Santis y "Max Cachimba" (Juan González); "Museo", de Sasturain y Patricia Breccia; "Polenta con pajaritos", de "El Tomi" (seudónimo de Tomás D' Expósito); "Ministerio", de Barreiro y Solano López; etc. |
Otras buenas tiras publicadas en "Fierro" fueron "Metrocarguero", con guión de Enrique Breccia y dibujos de Mandrafina; "La batalla de las Malvinas", con guión de Barreiro y dibujos de Macagno, Pedrazzini y Pérez; "Sperman", de Roberto Fontanarrosa, "Cero Buenos Aires", de Albiac y Taborda; "Europa en Llamas", de Sampayo y Muñoz; "Keko, el Mago" (izquierda), de Carlos Nine; "Asteroides", de Balcarce y Pérez; etc. Además, la revista Fierro propició el desarrollo y difusión masivo de toda una camada de nuevos historietistas a través de concursos y de un suplemento dedicado a la experimentación de estos nuevos autores. Toda esta nueva historieta responde a una mezcla de la fascinación del antiguo material folletinesco con los armados de las nuevas técnicas audiovisuales, todo esto fusionado con la parodia de los clásicos que se arrastra de la década anterior, la sátira política y el "destape". |
Así, la historieta deja definitivamente de ser el terreno de lo ingenuo o del entretenimiento puro para llegar a un campo estético e ideológico, que necesariamente, debe responder a una realidad "local", que el lector debe conocer o reconocer sin dificultad. Indudablemente, todo esto tiene que ver con el fenómeno de la "postmodernidad", que, aunque tarde, llega a la historieta nacional, si bien se había hecho notar, muy de a poco, en algunas producciones de los ‘70. Esta nueva estética postmoderna, con su discurso antiutópico, inscribe definitivamente la historieta argentina en una temática que ya no puede ser ingenua (los chicos debieron "crecer" mentalmente para comprender historias que, incluso, fueron teóricamente pensadas para un público muy joven) ni exótica.
El "cambio de domicilio" de la aventura se ha terminado de realizar. Se ha dicho que la postmodernidad nace de una "subversión artística", y la historieta argentina, "subversiva" por naturaleza a partir de la década del ‘50, era el más propicio de los terrenos para albergarla. |
Otra de las características postmodernas, que implica el rechazo de lo "nuevo" como "novedad" pura, concepto que endiosó la modernidad, hace que vuelvan a tomarse como modelo los grandes exponentes de la historieta argentina, dejando de lado la moda de "lo negro por la negrura misma" o "lo violento por la violencia misma", predominantes en la historieta norteamericana y desprovistos de denuncia o de compromiso con una realidad propia. Todo esto, sumado a que la apertura democrática permite en nuestro país volver la mirada hacia temas y autores que había quedado "obligadamente" silenciados. No olvidemos tampoco que la postmodernidad reemplaza la visión permanente hacia el futuro que la modernidad nos había impuesto, por un presente continuo que justifica este nuevo enfoque de la ciencia ficción, en la que el futuro debe apoyarse necesariamente en un presente tangible.
Evidentemente, toda esta "nueva moda" desencadena un aluvión de producción, muchas veces caótica, que no tiene demasiado lugar en las publicaciones clásicas de Columba, que se mantienen en el mercado, ni Skorpio, y ni siquiera en Fierro. Los artistas nuevos, casi siempre muy jóvenes, ante la imposibilidad de hacer conocer sus trabajos, y de dar su opinión en notas críticas, crean 2 publicaciones "subte", no comerciales, hechas en fotoduplicación y distribuidas "a pulmón" (en algunas ocasiones, hasta "casa por casa", y en forma gratuita), que se conocen en el medio con el nombre genérico de "Fanzine", algunos sólo con material de historietas, otros sólo críticos, los más una mezcla de ambas cosas.
Entre estos proyectos "paraprofesionales", verdadero semillero de la historieta de hoy en día, podemos destacar Undercomix y Novacomiz (Careaga - José Luis Martín), HGO y Parásito (Daniel Ortiz - Jorge Fantoni), Comiqueando (Andrés y Diego Accorsi), Buenos Aires Robot (Ralveroni - Dani the O. - Mariano D'Angelo), etc. |
En respuesta a toda esta estética desopilante y alimentada en una buena medida por los "fanzines", en febrero de 1985 aparece como suplemento de Fierro el "Subtemento Oxido", con todas las características de una publicación "underground" (nótese el prefijo "subte" que forma la palabra nueva que reemplaza a "suplemento"), insertada en una publicación comercial, al que todos empiezan a conocer como "la Oxido de Fierro". Fiel a su mote, en este "subtemento" aparece de todo, se exploran todos los géneros, se da lugar a todo lo nuevo, incluyendo autores, muchos de los cuales no trascienden y permanecen en el anonimato y otros muchos que comienzan a hacerse un nombre y son hoy conocidos en el medio.
Como corolario, en octubre de 1989, aparece el primer número de "Comic Magazine", ambicioso proyecto de Javier Doeyo, con la colaboración de Andrés Accorsi, Hernán Ostuni, Fernando García y otros, que aborda la critica del comic y el estudio documental y serio del género, con trabajos de tal claridad que merecerían figurar en una antología sobre el estudio del comic, con más razón si se tiene en cuenta la característica predominante de la época: la gente que los produce es muy joven; en este caso, chicos que hicieron sus primeras armas en "editoriales" o "correos de lectores" de las revistas tradicionales, asesorando, vendiendo y hasta prestando revistas de historietas en sótanos o entrepisos de librerías tradicionales de la ciudad (como Entelequia), que empiezan a brindarle un espacio (pequeño) al comic.
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Y mientras que, a pesar del tiempo transcurrido, Mafalda (izquierda) sigue dando
que hablar en la década del ‘80 y aún después (click aquí para ver este tema en detalle), en noviembre de 1987 se produce un cambio fundamental
en la clásica última página de Clarín: Horacio Altuna, el dibujante del gran éxito de los ‘70 y los ‘80, deja el país porque se va a trabajar a España, y, de común acuerdo con Trillo, el guionista, da por finalizada la tira, haciendo emigrar a España también al Loco y a su novia Pampita. Los responsables de Clarín le piden a Trillo, que, de alguna manera, continúe con la historia. Contratan a Ernesto García Seijas, dibujante con un estilo muy similar al de Altuna, y el "Loco Chávez", periodista de un diario (que a las claras es el mismo Clarín), es reemplazado por otro periodista: "El Negro Blanco". A la gente no le gustó mucho el cambio, amaban al Loco y a Pampita. |
Curiosamente, el gran éxito de "El Negro"
se da cuando un personaje secundario, la periodista "Flopi Bach" (derecha), inspirada, según el dibujante, en la entonces modelo publicitaria
Araceli González, empieza a ocupar en el corazón de los
lectores el lugar de "sex-symbol" de ficción que había dejado
vacante Pampita. El éxito de Flopi Bach es tal que se convierte en la primera "mujer de papel" que posa desnuda para Play Boy, como una actriz o modelo de moda, compartiendo la tapa de la edición argentina de la revista, en su número 72, de septiembre de 1991, con la mismísima Araceli González, con la que se refleja en un espejo. La tira de "El Negro Blanco" comienza a venderse en Europa, América del Norte y Asia; se lee en castellano, inglés, italiano y sánscrito. A su vez, García Seijas es considerado por los especialistas italianos como el mejor dibujante del mundo. |
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Por otra parte, sobre todo el efecto de la "localización",
hace que las "transposiciones" literarias a la historieta, que habían
encontrado su camino en los ‘70, modificadas por la nueva moda y la nueva
estética postmoderna, se trasladen definitivamente a la literatura argentina,
hasta ese momento dejada un poco de lado en aras de la literatura universal.
Así, podemos rescatar, el inmejorable ejemplo que nos da nuevamente "Fierro"
con una serie titulada "La Argentina en pedazos", más tarde recopilada en un libro
(en el año 1993), con estudios críticos de Ricardo Piglia, con recreaciones
de "El matadero", de Esteban Echeverría, con dibujos de Enrique Breccia
(Fierro n°1), Los dueños de la tierra", de David Viñas, también con dibujos
de Enrique Breccia (Fierro n°2), Mustafá, de Armando Discépolo y Rafael
de la Rosa, con dibujos de Enrique Breccia y guión de Norberto Buscaglia
(Fierro n°3); Las Puertas del Cielo", de Julio Cortázar, con dibujos de
Carlos Nine y guión de Norberto Buscaglia (Fierro n°6); Boquitas Pintadas,
de Manuel Puig, con dibujos de "El Tomi" y guión de Manuel Aranda (Fierro
n°23), etc, o Triste, solitario y final de Osvaldo Soriano, con dibujo
y adaptación de Sanyú, aparecida por entregas en Superhumor, a partir
del n° 8, de Junio de 1981.
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En 1985 se edita el "Libro de Fierro Especial Oesterheld", con reimpresiones de los trabajos del maestro desde 1952 hasta 1964, también con un estudio preliminar de Sasturain. Coincidiendo con este "especial", por la misma época aparece, sin firma, la tercera parte de "El Eternauta", con algunos dibujos de Solano López y guión del italiano Ongaro (de dudosa calidad), que no tiene nada que ver con Oesterheld. Sin embargo, éste aparece como personaje de la historieta. |
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También en el '85, se realiza, en Barcelona, la "Exposición de Humor Argentino", cuyo catálogo cuenta con una introducción analítica de Juan Sasturain. En 1986 apareció, en Tucumán, la revista “Trix Hemocomics”, dirigida por Félix Bravo, con historietas como “El Quijo-t del espacio” (de Calliera y “Pilo”), “Hasañas bélicas” (de Pipo Palacios), “Ana” (izquierda, de Gabriel y Francisco Solano López), "Sixis y los Trix" (de “Pilo”), “Qalaq” (de Quirós), y colaboraciones de Di Palma, Peiró, Martínez, Vargas, Flores, Fontanarrosa, Crist, Veloso, Jiménez, Beá, Risso, Trillo, Altuna, Lalia, etc. En 1987 llegaría, a través del diario “Página 12”, el suplemento semanal humorístico “Sátira 12”. |
Entre Abril de 1987 y Junio de 1988 se publicarían, en la revista "Skorpio", dos historietas de la dupla Ricardo Barreiro - Quique Alcatena; primero lo harían con "La Fortaleza Móvil", y luego con su continuación, "El Mundo Subterráneo", enlazadas por el mismo protagonista ("Blass") aunque con argumentos diferentes. Y sería en esa misma revista, Skorpio, donde, hacia fines de la década, aparecería un nuevo valor de la historieta nacional, ya que en 1989 empieza a publicar en la misma uno de los más reconocidos dibujantes del comic negro o "dark" a nivel mundial: Leonardo Manco. |
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En 1988 Hyspamérica comienza a publicar una colección titulada "Grandes humoristas Argentinos", la que consta de un libro semanal con obras de artistas como Fontanarrosa, Caloi, Landrú, Viuti, Crist, Sendra, Garaycochea, Tabaré, Grondona White, Liotta, Yacaré y otros grandes. En 1989 "Clarín" y "Aguilar" editan, en forma conjunta, un libro con la recopilación de las mejores tiras de "El Loco Chávez". En cuanto a las historietas, vale mencionar la aparición, desde fines de la década, de diversos personajes e historietas para los niños en el suplemento infantil del diario "La Nación", como ser, "Plic y Pluc" (derecha), de Roge, "Esa Loca Aldea", de Mercado, "Juampi", de Jorge y Mario Morhain, etc. |
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En cuanto a los personajes para adultos surgidos en la parte final de la década, es importante mencionar a "Crazy Jack", de Meriggi y Amézaga, para la Editorial Columba. |